Zihuatanejo, Gro.- De acuerdo con los datos
del Sistema Para la Información Municipal del INAFED, en el año 2010 el
municipio tenía 31,746 viviendas, de las cuales el 15.1% no estaban conectadas
a la red de agua potable; sin embargo, esto no quiere decir que el 85% de las casas
haya contado con el servicio, pues si bien, según los datos citados, ese
porcentaje de las viviendas formaba parte de la red, la verdad es que muchas de
ellas no siempre han tenido agua y otras sólo la han recibido ocasionalmente,
de tal modo que habría que recurrir a otros datos para hacernos claridad de la
magnitud del déficit de agua potable en el municipio, señaló Jorge Allec
Maciel, Coordinador de la expresión política perredista denominada Nueva
Izquierda.
Explicó que en el año 2013, la Comisión de
Agua Potable y Alcantarillado de Zihuatanejo (CAPAZ) afirmó que los pozos en
explotación producían 352 litros por segundo, de los cuales se perdía el 40% en
fugas y tomas clandestinas, para una demanda estimada de 420 litros por segundo,
o sea, restando las pérdidas, disponía apenas de la mitad del caudal que
necesitábamos (”Situación que guarda la producción y distribución de agua en
Zihuatanejo” 2013).
Considerando que el agua es un recurso cada
vez más escaso y que la obtención de líquido a nivel mundial representa un
problema grave, las REDES CIUDADANAS están proponiendo un paquete de programas
y proyectos con enfoque sustentable que nos permitan ir reduciendo el déficit
que tenemos del vital líquido y nos vayamos acercando a la meta de dar agua
potable a toda la población, planteó Allec Maciel.
Aseveró que ya no es posible creer que
podremos resolver el problema sólo abriendo nuevos pozos; seguramente si se
construye la presa de Zumatlán podremos obtener una salida para los próximos
20-30 años, sin embargo, puntualizó que
el estado de cosas nos indica que debemos cambiar el enfoque de las respuestas
para que las soluciones sean más duraderas y sobre todo podamos entregar el
municipio a las nuevas generaciones en condiciones de ser habitado y disfrutado
por ellas.
Las REDES –añadió- proponen poner en marcha
los siguientes programas y proyectos para enfrentar los retos que nos plantea
el abastecimiento de agua potable: 1) Un programa permanente, que opere las 24
horas del día, para combatir a fondo las fugas en las líneas de conducción, en
la red de distribución, en las tomas domiciliarias y en el interior de las
viviendas, así como un programa de regularización de tomas clandestinas, para
abatir el porcentaje de pérdidas del caudal con que contamos ahora; la idea es
mejorar reduciendo las pérdidas del sistema.
2) Las REDES proponen usar de manera más
racional el agua que tenemos ahora, aplicando un programa para la instalación
de inodoros, regaderas, llaves y demás mecanismos ahorradores de agua, con la
intención de reducir la cantidad promedio de agua que usa una persona por día
en el municipio y con ello ampliar la cobertura del número de viviendas con
servicio, partiendo de la misma cantidad de líquido que ya tenemos.
3) programa para el aprovechamiento del
agua de algunos manantiales, como los que dan origen al arroyo del Limón, el
del Calechoso y el del Barril, para dar esa agua –que hoy se pierde casi en su
totalidad-, a los propios vecinos de los lugares donde se ubican esos recursos,
para que no tengamos que transportar desde Barrio Nuevo el agua que necesitan
esas viviendas; la idea es no desaprovechar esos recursos que hoy se pierden
sin remedio.
4) Programa para incorporar el agua de
lluvia a las fuentes de abastecimiento del sistema de agua potable,
incorporando equipos para la captación, filtración y utilización de agua de
lluvia por lo menos en 1000 viviendas de la ciudad por año, considerando que,
de acuerdo con el régimen pluvial de la zona, una vivienda con 60 metros
cuadrados de techo con posibilidades de ser habilitado para la captación, puede
recibir unos 60 metros cúbicos de agua durante el período de lluvias, el equivalente
a seis pipas de 10,000 litros cada una.
5) Programa para la habilitación en las
viviendas de un sistema para el reciclaje de las aguas grises, es decir, las
aguas que salen del lavatrastos, de la regadera y de la lavadora, entre otras
fuentes, para reutilizarlas en áreas en las que actualmente usamos agua limpia,
como el lavado de autos, el riego de jardines, la limpieza de pisos, entre
otros usos.
Con este conjunto de programas cuya
viabilidad es evidente, comenzaremos a lograr que cada vez más zihuatanejenses
tengan agua a través de la red pública y podremos mirar desde otra perspectiva
la perforación de nuevos pozos, concluyó el dirigente de Nueva Izquierda.